sábado, 16 de octubre de 2010

Puede Que

Puede que me pierda en un instante, derramado entre tus brazos rotos

puede que me sea cruel, negándome, hasta hacerme invisible.

Puede que me derrita, entre el calor de tus piernas, y me esparza entre tus sábanas

eterno, efímero... invencible.

Puede que ya no tenga más argumentos para dejarme derrotar, y entregar mis armas,

puede que el viento me serene, que tus labios me asesinen,

que me quede encerrado en tu presencia.

Puede que todo sea ilusorio, y ya no estés ahí como recién, como si todo haya sido en vano,

y puede que eso me lastime. Puedo perder una vez más, pero que esta derrota sepa a triunfo.

Puedo verme en el espejo, y ya no blasfemar como idiota, puede que me vea bello, puede que me envenene

de tus instantes, puede que me enriquezca de mi pobreza, puede que bañe de tus aromas, puede que me consuma en tus pupilas.

Puede que nada siga su curso, y yo me vaya en el curso de tus ríos, puede que tus océanos bañen mis orillas, y hagan naufragar mi balsa, perdida, entre las alturas de tus mares.

Puede que el verso que hoy escriba, tenga al fin un destinatario, no invisible como entonces, no irreal como antaño.

Puede que mis palabras se personifiquen, puede que mi puño se acalambre, puede que mis tendones se agoten, se vuelvan añicos, entre las hojas que aquí yacen, pero puede aún más que mis músculos sigan tensos, a la hora de tensarlos, junto a tus músculos finos, a la hora de amarnos.

Puede que tu nombre hoy lo pronuncie como pronuncia la primavera una flor, sin necesidad de pronunciarla, más que con el fino susurro de una canción.

Puede que mi mente me desvele, y descanse posada en tu rostro, puede que mi desvelo te piense, y me destroce entre tus brazos rotos


MP

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