martes, 2 de noviembre de 2010

Sueño de martes por la tarde

Desde lo más hondo de tu habitación,

oigo tu piel, resbalarse sobre la mía.

Se abre tu cuerpo, me dejas tendido,

la humedad, que nos envuelve, se evapora entre el calor de tus brazos,

mi mano se vierte, con tu mano, eterna, veloz, lentamente,

y morimos en un instante.

Entre las sábanas, profanas, tiemblas, tiemblo, aullidos, gemidos, sueños...

Cuerpos enlazados, entre la tarde que se muere en tu ventana y el diálogo, titubeante de mis piernas, enredadas en tu sien, de mis brazos que mojan tu existencia, de tu rostro empapado en mi silueta, de mis labios, navegantes de tus montes, de tu boca que me arde en mi silencio,

Manos que tocan, sienten, buscan, pupilas que se dilatan, al compás de tu figura,

Muere el sol, sobre nuestros contornos,

morimos con él en una exhalación desesperada, al compás del último rayo.

El piso nos acobija, del rechazo de una cama empapada cansada de resistirnos, y en el frío del suelo, te expandes, desparramas y te unes a mi torso desnudo ante tu mirada, besas, gritas, blasfemas, hablas con mi sombra, me reduces, me asesinas, y en mi grito se oye tu voz, palpitante,

Bañados en aromas, caigo rendido, caes rendida, se entrecruzan nuestros ojos, se cierran, y morimos lentamente....

Dormimos.....



MP

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