martes, 2 de noviembre de 2010

Amor insurgente

Urge mi boca de tus besos imprudentes

urge la urgencia de tus dedos insurgentes,

urgen mis pupilas, desarmarse en tu mirada,

urgen mis primaveras enterrarse en tus entrañas.

Urge el tiempo, se acomete tras de mi, empujándome, soltándome,

amarrándome, de ratos revoltosos, por beberme tu destino, tus azares,

Urge la vida, y en la urgencia desespero, impaciente a que me queme el sol,

a que me vuelva completo en tus pedazos,

a que me vuelva arena en tu desierto,

a que me vuelva sobre vos.

Urge la razón de amar, urgen mis venas, por sangrar, urgen, las ganas de acometer,

las ganas de arrebatar, las ganas de perder, y todavía más.

Urgen las horas de las madrugadas, urgen las sábanas entre nuestras pieles,

urgen nuestras camas cambiantes, la tuya hoy, la mía mañana, la de aquel amigo ayer,

urge el frío entre los cuerpos, urgen las olas sobre las piedras, urge la sal, la cerveza,

las palabras atolondradas de nuestras bocas sinceras, la torpeza del amante,

la dulzura del momento, las excusas del cobarde, las certezas sin remedio, las evidentes evidencias de rendirme

ante tus pasos, mi plantar bandera, mi desarmarme en tus brazos, mi laberinto en tu boca, mis trampas en tus piernas, mi necesidad de necesitarte, y todavía mas

Urge la madrugada que nos desvela, urgen los motivos, la ausencia de fronteras,

urge el sexo, la saliva, el sudor, los aromas, tu perfume, los desvelos, el alcohol, tus comidas,

urgen mis hormonas por atropellar las tuyas, urges mis miedos, confluyen los tuyos,

y nos fortalecemos, a base de ganas y cobardía, de sexo y de poesía, de razón y de besos,

de sueños y rebeldía.

Urge mi cuerpo, desparramarse en tu sillón, urgen mis manos enterrarse en tu tierra fértil, urgen mis días, apilándose, sobrellevándose, no dándose espacio, y en esa vorágine me pierdo, encontrándome, flotando, sobre tu rostro, sobre tus versos, sobre tus ojos.

Urgen nuestras bocas, urge el beso de la despedida, eterna que nunca se termina que dura más de lo esperado, que más que despedida, suena a excusa, que aún me quedo, que aún te quedas, que aún tendidos se hace mañana.

Urgen nuestras lenguas en constante sintonía......

urge volver a encontrarnos, aunque hace un instante que nos vimos, urge urgente mi necesidad de vos, urge insurgente tu necesidad de yo.


MP

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