viernes, 21 de mayo de 2010

EN EL LADO OSCURO DE LA CAMA

No dejó que el sol la despertara
Evocó una suerte de precaución imaginaria
arrojó mi silueta al lado oscuro de la cama y se perdió
La ciudad la esperaba impaciente
y yo con el germen de la ingenuidad producto
de tres cervezas baratas.
No dijo adiós, sino hasta luego
pero luego se esfumó hacia un ojalá
Fue su boca un cántaro que se secó, un deseo
de sabor efímero,
un rastro de amor, un silencio vacío
Fue mi cama su despedida, mi letargo, mi agonía
Fue perfecta, por un suspiro
pero la arena se consumió, junto al único cigarrillo.
La ciudad afuera la abrazo a plena media noche
perdida en algún coche que nunca regresó
fue su imagen, mas bien un contorno enmarcado en una pared maltratada por la humedad
Mi voz sin respuestas, sin eco, sin respiración
frente al monitor
reflejandose las lágrimas, frente a palabras huecas,
ideas vagas
Y ahí me vi
en el lado mas oscuro de la cama,
dibujando tu nombre en las constelaciones, con el simple suspiro de mi voz
con el sudor de mi frente,
y con los espasmos que de noche ante tu ausencia se hacen presentes

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